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Pharma tiene como objetivo hacer un mejor CBD: hasta 50 veces más potente

CBD Cannabidiol

Cannabidiol de CBD

El cannabidiol (CBD) es una tendencia de bienestar cada vez más popular. El compuesto, que se encuentra naturalmente en las plantas de cannabis, se agrega a muchos productos que dicen reducir la ansiedad, aliviar el dolor y más, sin la intoxicación de su primo tetrahidrocannabinol (THC).

Si bien los productos de CBD no están regulados ni probados en gran medida, las empresas están trabajando para crear moléculas similares al CBD para desarrollar terapias farmacéuticas. Su progreso se informa en Noticias de química e ingeniería, la revista de noticias semanal de la American Chemical Society.

Desde el cuidado de la piel hasta los refrigerios, el CBD se puede encontrar en una amplia gama de productos. Aunque muchos consumidores promocionan los beneficios del CBD, los científicos argumentan que las declaraciones de propiedades saludables no están fundamentadas. De hecho, solo un medicamento a base de CBD, que ayuda a controlar las convulsiones en los niños, está aprobado para su uso por la Administración de Drogas y Alimentos de los EE. UU. (FDA), escribe el editor sénior Britt E. Erickson.

Si bien los mecanismos del CBD no se comprenden completamente, los investigadores están analizando cómo influye en los receptores de cannabinoides en el cerebro conocidos como CB1 y CB2. El CBD en sí no se une a los receptores CB1 y CB2, sino que hace que los compuestos endocannabinoides producidos por el cuerpo lo hagan, lo que lleva a los investigadores farmacéuticos por un nuevo camino hacia los tratamientos basados ​​en CBD.

El receptor CB2 es de especial interés para los desarrolladores de fármacos, ya que está asociado con efectos antiinflamatorios. Al activar este receptor directamente con un potente derivado del CBD, los investigadores pueden apuntar al tratamiento de enfermedades inflamatorias crónicas, como el lupus, la fibrosis quística y la esclerosis múltiple.

Además, las empresas están trabajando para mejorar la solubilidad acuosa del CBD, lo que significa que el cuerpo puede absorberlo más fácilmente cuando se toma por vía oral. Al hacerlo, los científicos esperan crear medicamentos que sean hasta 50 veces más potentes que el CBD, lo que podría ayudar con el daño a los nervios, las enfermedades neurodegenerativas e incluso el abuso de opiáceos.

La mayoría de estos medicamentos potenciales aún se encuentran en las primeras etapas de desarrollo y los investigadores advierten que los ensayos clínicos podrían no dar resultado. Sin embargo, la cantidad de interés e inversión en el desarrollo de estos medicamentos podría indicar una nueva era de innovación farmacéutica.